10 consejos para circular en silla de ruedas



Todos hemos sido novatos en todo y a base de experiencia y collejas hemos ido aprendiendo.

Cuando empiezas a ir en silla de ruedas descubres un mundo de situaciones a las que nunca les habías prestado atención o que no sabías ni que existían y que ahora de golpe se vuelve en imprescindibles a tener en cuenta.

Dado que mi mujer y yo ya llevamos tiempo con la silla quiero creer que las novatadas ya las hemos pagado, así que me veo con fuerzas para intentar evitarte alguna. Si ya tienes el carnet senior de silla de ruedas, ríete un poco de lo que comento recordando batallitas propias, si eres novato, espero que te sirva. Cualquier cosa, poned comentarios al final y si os gusta, difundidlo.



1. Consigue una silla eléctrica
Si vas con silla manual, llevándola tu mism@ o llevándola tu cuidador, coméntale a tu médico la idoneidad de pillar silla eléctrica dada tu situación de salud y si seria posible que él te la recetara. El motivo? 20km de autonomía diarios y la capacidad de subir todas las cuestas en un santiamén, nada más que alegar señoría. Si vas con silla manual autónoma ya sabes (sino ,lo sabrás, tranquilo) lo que cuestan según que subidas (algunas son directamente imposibles), si la silla la lleva tu cuidador.... aunque no lo creas, no eres libre. Todos los que se pasan a la eléctrica no vuelven a la manual ni que los maten.
Historia personal: Desde que mi mujer quedó en silla de ruedas le llevaba yo la silla manual. Me sentía superorgulloso de hacerlo y para mi era un auténtico placer, en serio. Un día nos plantearon el tema de la silla eléctrica y al principio dijimos que no. Supongo, haciendo alarde de una buena dosis de psicología barata, que mientras vas con la manual es como si dijeras que la situación es temporal y que de aquí a un tiempo te recuperarás mientras que la silla eléctrica es más "definitivo", no lo se, pero no lo teníamos claro. Al final dijimos que si. A los dos días de tenerla los dos estábamos convencidos que teníamos que haberla pedido mucho antes. Ella tenía muchísima más autonomía, y yo iba mucho más descansado. Podíamos ir a los sitios más rápido y ni mis hombros, ni mi espalda ni mis cervicales se resentían como llevaban años resintiéndose.
La última decisión es tuya, pero si el médico no le ve inconveniente, no cometas el mismo error que nosotros y pilla cuanto antes una silla eléctrica.

2. Antes de comprar nada infórmate si hay ayudas
Después de un año y algo de mi mujer haciendo rallys por ciudad con la silla, las baterías dijeron que cesaban en sus funciones y que se jubilaban. Como nadie nos había explicado nada fuimos a la tienda donde pillamos la silla , pedimos unas baterías, pagamos los 300 y pico euros y nos fuimos con las baterías. (realmente fue un poco más laborioso el tema pero tampoco os aburriré con los detalles :)). Meses más tarde nos enteramos que el médico podía recetarnos cada x tiempo las baterías a coste para nosotros de 0 euros. Y lo mismo aplicaba para el recambio de ruedas y algunos accesorios que podría ir necesitando. Conclusión? Pregunta, pregunta y pregunta. Al médico, a servicios sociales, en la ortopedía, etc... gran parte de lo que realmente es básico para vivir de una manera u otra te lo tienen que pagar (ya sea por receta o por planes de ayuda). Dado que estas ayudas acostumbran a salir una vez al año y el plazo para presentar papeles es corto tenlo todo hablado con servicios sociales para que el día de presentar papeles lo tengas claro, sencillo y sin sorpresas.

3. Hazte con una ortopedia de confianza.
La ortopedia va a ser una de las tiendas donde más gasto vas ha hacer al final de año, asúmelo, así que no te contentes con la primera que pilles, la que te quede más cerca de casa o con la farmacia de toda la vida. Investiga, pregunta y vete moviendo hasta que encuentres una que te guste.
Motivo? Perdonad la expresión, pero.. hay mucho ca..rón suelto por el mundo. Busca una tienda que sean profesionales, que sepan del producto con el que trabajan y que hagan un precio razonable.  Hay muchas ortopedias que se les nota que no saben lo que están diciendo y que te pueden cobrar hasta el doble que en otros sitios (no , no exagero) y con estos productos puede significar diferencias de 3.000 a 6.000 euros, por ejemplo,
Historia personal: Cuando pillamos la silla eléctrica la compramos en un farmacia muy grande cerca de casa, la de toda la vida. Hoy día seguimos yendo ahí para pillar los medicamentos pero ni borracho vuelvo a comprarles material de ortopedia. Con el tiempo he descubierto que realmente no me informaron bien del producto y cuando , como he explicado en el punto anterior, tuvimos que ir a comprar las baterías no nos dijeron en ningún momento que nos las podía recetar el médico. Motivo para esto? Si lo pagas en mano, ellos reciben el dinero en ese mismo momento, si va con receta tardan meses a cobrarlo. Conclusión : nunca más.
Nos informamos y descubrimos una ortopedia cerca, más pequeñita , llevada por unos chavales jóvenes que estaban empezando pero que conocían muy bien el producto y hacían un precio muy muy muy competitivo. Además siempre nos han avisado de cuando hay temas de subvenciones o de posibles recetas. Resumiendo, se han ganado nuestra confianza y esto hace que siempre vaya con ellos. Ellos ganan dinero y yo gano tranquilidad. Así que si todavía vas a la farmacia de siempre... plantéate como mínimo echar un ojo en las ortopedias de tu zona a ver si alguna te gusta más.
 Por cierto, ya que estoy, haremos un poco de publicidad no pagada :) , la ortopedia a la que voy es la ortopedia inse . Todo lo que he comprado, lo he hecho en mano, pero entiendo que por Internet dan el mismo servicio, si te interesa lo que ves, puedes llamarles e informarte.

4. No tengas vergüenza y habla con otros PMR
Recuerdo que los primeros días de ir mi mujer en silla eléctrica íbamos un poco locos por toda la novedad hasta que un día, sentados tomando el Sol, conocimos a un hombre en silla de ruedas en la plaza del ayuntamiento. Nosotros estábamos quietos, se acerco él, se presentó , se interesó por nuestra situación y al ver que éramos novatos nos dio unos cuantos consejos. Gracias a él fuimos conociendo a otras personas en silla de ruedas, todas ellas por diversas patologías, y asociadas a diferentes tejidos y movimientos sociales. De golpe y porrazo, pasamos de estar solos a estar acompañados por una gran cantidad de gente en una situación similar. Y eso ayuda, tanto en la parte emocional, como en la parte de la experiencia compartida. Liberarte del ostracismo social y además aprender trucos para ahorrar dinero es una gran combinación.
Conclusión? No tengas vergüenza. Habla, entabla conversaciones absurdas con personas absurdas en sitios absurdos y alguna de esas conversaciones tal vez acabe en una gran amistad o al menos en algún conocimiento nuevo. Es muy normal que al principio estés cohibido  por que has pasado de caminar a ir en silla de una forma relativamente rápida y te sientes como si no pertenecieras ni a un mundo ni a otro, pero te aseguro que cuanto antes te quites la vergüenza antes mejorarás.

5. Las normas no son siempre para seguirlas
Al principio vas a intentar seguir todas las normas y leyes que la sociedad te impone, como cuando caminabas, pero no nos engañemos, ni la sociedad ni los arquitectos urbanos te lo van a poner fácil. Al principio te dará mucho reparo ir por el medio del asfalto en vez de por la acera, pero después de encontrarte con los primeros problemas deberías reaccionar y, siempre y cuando no pongas en peligro tu seguridad o la de los demás, intentar no seguir las normas a cambio de vivir más tranquilo.

6. Cuidado con las aceras estrechas. 
A veces las aceras son muy estrechas, por el resto de personas no te preocupes, si tienen instinto de supervivencia se apartarán ( si han llegado a adultos se les presupone el mínimo instinto de supervivencia de apartarse de un monstruo de ciento y pico kilos de peso a 12 km/h corriendo hacía ellos), a quien más tienes que temer es de ti mism@. Es muy típico que con el furor de los primeros días vayas más rápido de lo que realmente puedes controlar. Te aseguro que una acera estrecha con la silla a toda ostia es un peligro real. Un bache, un poco de desnivel , una entrada a un parking o lo que sea y puedes perder el control de la silla mucho más rápido de lo que crees. Y perder el control significa caer al asfalto y seguramente volcar.. eso ya es grave, pero si vienen coches, además puede ser mortal. Solución? Ceñirte al punto 5 e ir por el asfalto. Romperás una regla de tráfico a cambio de tu seguridad y ya te digo yo que no habrá policía que te multe si le dejas claro que la acera es intransitable en tus condiciones.

7. Cuidado con las rampas y desniveles.
Los pasos de peatones "adaptados" tienen rampas para que la gente en silla de ruedas pueda transitar. Sabías que la máxima pendiente aceptable yendo en silla es del 10% (es decir, para un desnivel de 10cm  la rampa debería hacer un metro de largo)?  Sabías que muchas de esas rampas no cumplen con esa norma? Si vas rápido, con algo de peso (una mochilla cargada o la compra) a la espalda de la silla y pillas una de estas rampas tienes un peligro serio de fastidiarte las cervicales y/o hacer un caballito. Te aseguro que no quieres experimentar ninguna de esas dos sensaciones, así que ten cuidado con las rampas. Si la rampa ves que no te ofrece la seguridad suficiente ( demasiado desnivel, bordillos, baches) o directamente no hay rampa, es perfectamente lícito que te ciñas al punto 5 y sigas circulando por el asfalto hasta que encuentres un sitio donde poder subir a la acera en condiciones.

8. Se cuidadosamente violento
La violencia es mala. Punto. Aparcar el coche en medio del único paso de peatones adaptado de la zona, es peor (coarta totalmente tu capacidad para desplazarte). No quieras el mal de nadie, pero , tampoco te preocupes mucho por ello. Yo era bastante tímido y me preocupaba bastante por que mis acciones no molestaran a los demás, pero sinceramente, a los demás no les importas nada en absoluto (esto es independiente que vayas en silla o no, es un hecho de la condición humana) y su indiferencia hacía ti te puede dar problemas de movilidad e independencia, por lo tanto, si rascas (evidentemente sin querer) un coche por que estaba mal aparcado y dificultaba gravemente el paso a los PMR , no te preocupes lo más mínimo.En ningún momento estoy diciendo que busques el mal a los demás o que persigas la violencia, pero que si tienes accidentes por culpa de los demás, las consecuencias deberán asumirlas los demás. Tu ya tienes bastantes problemas para asumir tonterías externas. Si, lo se... la mala leche del cojo aflora en estas lineas :).

9. Prepara el camino antes de salir de casa
Una vez ya tienes todos los consejos a nivel de actitud un par de consejos a nivel técnico.  Sobretodo al principio, mírate antes de salir de casa todos los caminos  y sitios que sean accesibles (como si te tuvieras que ir de viaje). Internet ayuda, el teléfono complementa y preguntar a otras personas en silla de ruedas asegura del éxito en tus desplazamientos. Lleva todo lo necesario para estar un buen rato fuera de casa: crema solar, agua, gafas de sol, tus pastillas para el dolor, pañales, etc... todo aquello que creas que pueda ser necesario para tener garantizada la tranquilidad fuera de casa durante un buen rato. El motivo es que nunca sabes si vas a tener algún problema en el camino y tardarás más tiempo a llegar a casa, así que mejor ir preparado

10. Ten siempre un plan B
No me cansaré de decirlo. Plan B. Siempre. Los ascensores fallan, aparecen obras en medio de la calle como si fueran hongos, hay accidentes de tráfico, explosiones de gas, inundaciones, invasiones zombie.... hace falta que siga con mi serie catastrofista?  El problema real que hay es que a veces pequeñas tonterías del día a día (por ejemplo un pequeña inundación por la rotura de una cañería)  no molestan a la movilidad de casi nadie, pero te imposibilitarán totalmente el camino. Cuando eso ocurra (y te aseguro que pasará) que tengas un buen camino alternativo para llegar a donde quieres siempre es de agradecer. Sino, te pondrás nervios@ y escogerás un camino que no será el más adecuado para ti.


Aquí te he explicado lo que yo recuerdo de los principios. Seguramente hay cientos de cosas más que ya no recuerdo. Solo espero que te sirvan y que te permitan sobrellevar estos primeros días un poco mejor.

P.D: Punto 11: Sonrie! Motivo? 100 y pico kilos de metal a 12km/h dan mucho más miedo si sonríes :D, y además ayuda a combatir la depresión.